sábado, 28 de marzo de 2015

Los inventos que nos dejó la Primera Guerra Mundial

Porque no solo cambió la guerra, con sus tácticas, sus uniformes y su industria armamentística, en este enlace  podrás conocer algunos de los inventos que dejó a su paso la Primera Guerra Mundial. Seguro que hay cosas que no te esperas...



domingo, 22 de marzo de 2015

El arte tras la Primera Guerra Mundial

En el siglo XX, las artes figurativas experimentan una transformación tan profunda que incluso en ocasiones dejan de ser figurativas y no se producen estos cambios por una determinada generación de artistas vanguardistas, sino por todo un cúmulo de hechos y circunstancias que van a influir en una nueva forma de afrontar la realidad en el arte.

A principios de siglo XX la fotografía está en auge, el microscopio descubre dimensiones de la materia hasta entonces desconocidas y la ciencia y el pensamiento viven un momento revolucionario, con científicos como Einstein o Freud. Pero no solo se viven revoluciones científicas, sino también procesos deshumanizadores como la Gran Guerra, una era de sufrimiento colectivo a la que los artistas no pudieron vivir ajenos. Así, el artista del siglo XX se encuentra frente a la competencia de la imagen real y en movimiento y ante un reto que se convierte a veces en necesidad, el de llevar la psique y la complejidad de la realidad al lienzo.

La Guerra causó diferentes reacciones entre los artistas. Los hubo que se vieron obligados a luchar, otros que se alistaron voluntariamente, los hubo que huyeron y otros que se propusieron contar el desastre de primera mano. En cualquier caso, el panorama artístico y cultural europeo se vio brutalmente interrumpido.

Así Franz Marc murió en Verdún, Kandinsky se vio obligado a abandonar precipitadamente Alemania y volver a Rusia, Kirchner fue movilizado para la guerra, sufriendo una fuerte crisis nerviosa y Otto Dix se alistó voluntario, aunque después el horror de la guerra, vivido en primera persona, se convertirá en uno de sus temas fundamentales. El nazismo después lo calificará de "arte degenerado", como al arte de Kirchner, Franz Marc y una larga lista de artistas. 

En los años veinte, Otto Dix se convierte en uno de los pintores de la "Nueva Objetividad", un estilo artístico crudo, provocativo, sórdido, satírico, que surge en Alemania y que acabará con la llegada del nazismo. Con sus cuadros, el pintor pretende testimoniar las secuelas de la Primera Guerra Mundial, la miseria de la sociedad. Observemos el tríptico conocido como "La gran ciudad" o "Metrópolis", de 1928, óleo sobre lienzo, 181 x 403, museo de arte de Stuttgart.
La obra representa tres escenas en una ciudad alemana en el período de entreguerras, período que el pintor veía con cierto escepticismo por esa falsa prosperidad de los años veinte, en la que se mezclaba el lujo, las fiestas, la apariencia, con la prostitución, los mutilados de guerra y la miseria.

Si observamos la escena central, Otto Dix ha retratado a personas de su entorno para recrear una escena de baile: una pareja baila al ritmo de una banda de jazz mientras otros observan y esperan su turno. La mujer del centro, de aspecto andrógino, representa al personaje de la mujer fatal pero esta vez con un aspecto más masculino, fruto de la emancipación de la mujer y los pasos dado a partir de la Gran Guerra.

Mientras tanto, en las dos escenas laterales, grupos de prostitutas caminan por la calle frente a la mirada de los mutilados de la guerra, borrachos y perros callejeros. La miseria de la guerra.

En "Salón I", de 1921, Otto Dix vuelve a demostrar que la realidad no es más que una farsa, una caricatura, en estas cuatro prostitutas que tratan de enmascarar una realidad que les supera. El paso del tiempo, la decadencia, la desilusión y la pobreza se reflejan en sus rostros, sus aspectos y la soledad.

Lo mismo hace en "Lisiados de guerra", de 1920, hombres que una vez lucharon y desfilaron con orgullo por su país y que ahora lo hacen heridos, mutilados, abandonados por aquel por el que lucharon y sin ser capaz de hacer frente a la vida. 

martes, 3 de marzo de 2015

Los cultivos en Extremadura

A continuación tienes dos mapas con los que trabajar. En el primero de ellos, ríos, afluentes y embalses principales de Extremadura y en el segundo, un mapa con los principales tipos de agricultura y su localización en la Comunidad.
1. ¿Qué relación se puede establecer entre ambos mapas?
2. ¿Con qué cultivos se identifican los colores del segundo mapa? ¿Por dónde se distribuye cada uno de ellos?
3. ¿Qué factores pueden influir en la distribución de estos cultivos?  
elaboración propia

jueves, 26 de febrero de 2015

Paisajes agrarios de España

1. Di el nombre de las Comunidades Autónomas donde se localizan los paisajes agrarios de la España húmeda (ganadera y forestal). Explica sus posibles causas.
2. Explica los factores físicos que condicionan la localización de los paisajes de la España mediterránea cálida.
3. Deduce, de la información del mapa, los cultivos predominantes que se dan en el interior peninsular.

martes, 24 de febrero de 2015

Distribución de la propiedad en España


Unidades ganaderas en España




 Según la leyenda: Color verde, bovino; amarillo, ovino; rosa, caprino; azul, porcino; marrón, equino; naranja, avícola; morado, conejas madre.

Del total de la producción agraria española, casi un 40 % corresponde al sector animal -a la ganadería-, que no ha cesado de crecer en los últimos años, como corresponde a un país desarrollado en el que las proteínas animales desempeñan un importante papel en la dieta alimenticia de la población. La cabaña y la organización de los sistemas ganaderos presenta en España una clara diversidad regional en función de aspectos agroclimáticos, empresariales y culturales. No obstante, en la actualidad, tanto la distribución de la cabaña ganadera, como el tipo de ganado dominante, muestran un panorama muy diferente del que se podía observar hace cinco décadas.

En las provincias húmedas del norte, con ricos pastos y prados, domina el ganado bovino de orientación láctea o mixta, frente al predominio del vacuno extensivo de carne y el porcino ibérico de las tierras adehesadas del oeste y suroeste peninsular. Llama poderosamente la atención el gran peso de la ganadería industrial porcina y avícola en la Región de Murcia y, sobre todo, en Cataluña, y dentro de ella en Lleida, que se sitúa a la cabeza del sector ganadero en España en los dos últimos decenios, frente al protagonismo ganadero tradicional de las provincias gallegas, cantábricas y extremeñas.

Por el contrario, el ganado equino se ha reducido drásticamente en la medida en que la mecanización ha reemplazado el trabajo de los animales. Algo parecido ha ocurrido con la cabaña ovina extensiva, al reducirse la superficie de rastrojos y barbechos por la intensificación agrícola y descender la demanda de lana y cueros; apenas es significativa en algunas provincias de la Meseta y en Extremadura, donde en parte se ha industrializado. Lo mismo ocurre con el ganado caprino, perceptible sólo en Canarias, donde está adaptado a la aridez y a la pobreza de los pastos. 

Fuente:  http://www.ign.es/espmap/mapas_rural_bach/Rural_Mapa_04.htm

Superficie de regadío en España

La superficie de regadío totaliza en España algo más de 3.700.000 ha, es decir, aproximadamente el 7% de la superficie geográfica y casi la quinta parte de la superficie agraria útil. Pese a esa reducida dimensión relativa, la intensidad productiva de las tierras regadas y la importancia de los capitales en ellas invertidos, explican que algo más del 35 % del Producto Bruto Agrícola se obtenga de dichas tierras.
Buena parte de los regadíos se abastecen de aguas superficiales, procedentes de los embalses de los grandes ríos ibéricos y de las que directamente se captan de sus caudales. Son por eso las vegas de los ríos, tanto de los que vierten al Mediterráneo como, sobre todo, al Atlántico, las que suman casi las tres cuartas partes de los regadíos ibéricos. Alrededor de 1 millón de hectáreas corresponden a los llamados regadíos históricos, anteriores a los años 50 del siglo XX, algunos de ellos con una vida secular y un notable interés patrimonial y paisajístico, como los de las huertas y vegas de Murcia y Valencia, o los regadíos tradicionales de numerosas vegas del interior peninsular. Otro millón de hectáreas de tierras regadas es resultado de las grandes obras hidráulicas llevadas a cabo por el Estado durante la dictadura del General Franco, especialmente en las vegas del Tajo, Guadiana y Guadalquivir y en la depresión del Ebro. El tercio de la superficie regada restante corresponde, aproximadamente, a regadíos abastecidos por aguas subterráneas, procedentes de extracciones y galerías (en el caso de Canarias) y de titularidad predominantemente privada.
Varios aspectos resultan especialmente interesantes. En primer lugar la necesidad de un consumo racional de agua y, en esta medida, de modernizar el regadío. En la actualidad sólo el 65% del regadío español se realiza con sistemas eficientes para ahorrar agua, por goteo o microaspersión. En segundo lugar, la orientación mayoritaria del riego hacia los cultivos herbáceos (maíz, trigo, cebada alfalfa etc.), a los que se destina el 80% de toda la superficie. En estos cultivos, más de la mitad del riego se realiza por gravedad (*forma de distribuir el agua en el suelo), sistema que sólo supone el 40% en frutales y cítricos.
Por último, hay que plantear la evaluación de los recursos hídricos y su empleo sostenible. Con una escorrentía media anual de 220 mm/año (111.000 hm3/año), muy desigualmente distribuida, la recarga de algunas cuencas es muy problemática. En la zona del litoral mediterráneo y en La Mancha, el bombeo es superior a la recarga, lo que implica un uso no sostenible del acuífero y el deterioro o la pura desaparición de humedales, como las Tablas de Daimiel.
Origen del agua según la leyenda: color verde, aguas superficiales; azul, aguas subterráneas; amarillo, otros.
Fuente: http://www.ign.es/espmap/mapas_rural_bach/Rural_Mapa_06.htm